Aprendizaje.
Ormrod, Sanz, Soria y Carnicero (2005) definen que “el aprendizaje humano adopta muchas formas. Algunos casos de aprendizaje son fácilmente observables, como cuando un niño aprende a atarse sus zapatos. Otros casos de aprendizaje son más sutiles, como cuando un niño intenta comprender un principio matemático” (p. 24). Asimismo, se ha dicho que este es un proceso guiado por la experiencia, donde la manipulación de objetos e interacción con personas construye un conocimiento, moldeando en forma de esquemas el mundo que los rodea, con un proceso de asimilación y acomodación (Piaget, Vigotsky, 2012). Es decir, el aprendizaje deriva de la destreza en el manejo de estos esquemas del mundo que los rodea, donde se complementa con el resultado de la interacción y experiencias vividas para desarrollarse.